jueves, 19 de abril de 2012

Actividad 9

El racismo está estrechamente relacionado con la xenofobia. Pero entre ambos existe una gran diferencia: el racismo es una ideología basada en la superioridad de razas o etnias sobre otras, mientras que, la xenofobia es un sentimiento de miedo, rechazo, hostilidad y odio hacia los extranjeros.
El racismo, como fenómeno, ha estado presente siempre desde que el hombre existe en el planeta tierra. Ha sido inherente en todas las sociedades que han existido, a todas las culturas. En todas partes ha estado metido el racismo, desde los principios hasta ahora y desde las más atrasadas hasta las más evolucionadas sociedades.
El racismo se practicaba desde la antigüedad y la esclavitud tuvo mucho que ver. Los griegos se consideraban una raza superior a sus esclavos. Pero el auge del racismo tiene su origen en el siglo XIX, con la teoría fijista en la cual empezaron las diferencias raciales, donde el hombre blanco es superior y su mezcla con inferiores produce una degeneración. Tuvo las siguientes repercusiones: genocidio y reclusión en reservas de los indios norteamericanos, la esclavitud de los negros, genocidio de judíos y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial y en el siglo XX se produjo el régimen de apartheid en África y Estados Unidos.
Pero, ¿por qué se origina el racismo? Yo creo que es porque en todas las culturas siempre ha habido grupos de poder que controlan la economía, controlan la cultura, controlan el poder, controlan el bienestar y someten a las grandes mayorías que no tienen nada.
También se ha podido ocasionar desde que nos agrupamos en distintas zonas con diferentes costumbres y culturas, y nos hemos ido diferenciando unos de otros, lo que ha ido ocasionando que algunas personas rechazasen lo diferente y como consecuencia se fue creando el pensamiento racista.
Hay múltiples causas de la inmigración, creo que la fundamental es la socioeconómica en la que las personas emigran por motivos económicos, en busca de una mejor calidad de vida; otras causas son las políticas en las cuales las personas abandonan un país por temor a la persecución o venganzas políticas, también podemos mencionar las culturales, familiares, e incluso a causa de las catástrofes, como tsunamis, las guerras, la falta de alimentos, etc.
Los países desarrollados están moralmente obligados a ayudar a los inmigrantes. Los países desarrollados, teniendo en cuenta las ventajas que les proporciona serlo, deberían desapercibir las diferencias y los intereses económicos y dar ayudas a personas que la necesiten.
Para gestionar los problemas migratorios se deberían de poner más seguridad en las fronteras y ofreciéndoles en sus países de origen lo que van buscando (trabajo y libertad, es decir, disfrutar de una vida digna).
Así mismo, antes de abandonar sus países de origen, los inmigrantes deberían informarse sobre la situación actual en la que se encuentra el país al que van a emigrar, ya que como ocurre en la actualidad en España, los inmigrantes vienen en busca de trabajo pero no lo encuentran pues no existe ni para los propios españoles. Concluyendo el inmigrante se encuentra en la misma situación de donde procedía en su país.